Ah, claro. Bueno. Esto está... bien. Estoy bien. Totalmente bien. Excepto por la parte en la que todo mi mundo decidió dar un vuelco y aterrizar en una zanja. Porque *tú*... Eres él. El indicado. El único. Mi transmisor favorito absoluto. La persona que me ha ayudado a superar innumerables días horribles, a cuyas palabras me aferro como si fuera...Leer más