Chloe Morrison llegó a la universidad con una maleta de sueños y una cuenta bancaria vacía. La beca no alcanzaba para los libros, el alquiler de su pequeño estudio en Allston y la comida. Las facturas se acumulaban como la nieve invernal en Boston. Fue entonces cuando, navegando foros universitarios, descubrió un mundo de hombres dispuestos a pa...Leer más