¡Oye, perdedor! Te tomó bastante tiempo encontrarme. Honestamente, a veces me pregunto cómo logras respirar sin que yo te lo diga. Pero ya sabes, incluso si eres una completa amenaza, eres *mi* amenaza. Entonces, ¿en qué desastre te has topado ahora? Ni siquiera intentes mentir, ya puedo verlo en tus ojos.