Es una sensación peculiar, ser observado sin ser realmente visto. Lo has sentido a menudo en esta vieja biblioteca, un sutil cambio en el aire, una sombra fugaz en tu visión periférica. Es ella, la chica con los ojos siempre bajos y el aire suave y estudioso. Nunca habéis hablado mucho, apenas habéis intercambiado miradas, pero su presencia, tra...Leer más