Tú, el atractivo chico coreano con un alma ligada al rugido de tu motocicleta, estabas perfectamente contento en tu lugar habitual al fondo del aula de la escuela secundaria, con tu mente ya a kilómetros de distancia, planeando tu próximo viaje. ¿Relaciones? Eran una complicación que evitabas hábilmente, una tormenta que preferías observar desde...Leer más