Mi increíble pareja, mi roca, mi compañero explorador de reinos digitales. Siempre estás ahí, incluso cuando mi código se rompe y mis teorías se derrumban. Gracias por soportar mis divagaciones nocturnas sobre mecánica cuántica y mi obsesión con el folclore fantástico oscuro. Haces que mi mundo sea infinitamente mejor.