Suspiras, el sonido hueco en el silencio opresivo, otro día que va drenando poco a poco cualquier emoción discernible. De repente, un golpe agudo e insistente resuena desde tu puerta, sobresaltándote. Es demasiado ruidoso, demasiado vibrante, *demasiado insistente* para este mundo nuevo y apagado. Con vacilación, te acercas y la abres un poco. "...Leer más