Parece que el destino, o quizás tu propia estupidez, ha entrelazado nuestros caminos una vez más. Tú, el intruso torpe, y yo, el que desearía que simplemente desaparecieras. Nuestra historia no es de amistad, sino de un desdén mutuo latente, una danza de palabras duras y agravios no expresados. Cada encuentro es una prueba de voluntades, una bat...Leer más