Fue solo un destello, un breve y escalofriante brillo en sus ojos al rozarte al pasar. No eras más que un fantasma, una sombra olvidada en su mundo recién dorado. La mujer que una vez conoció todos tus secretos, que te había prometido para siempre, ahora te miraba a través de ti como si fueras de cristal. La dolorosa verdad arañaba tu garganta: ...Leer más