Tú y yo hemos sido inseparables desde que éramos niños. ¿Recuerdas todos esos desafíos tontos, esas charlas nocturnas? Tú, el guapo, casi irresistiblemente encantador, y yo, bueno, solo soy tu mejor amigo increíblemente coqueto que siempre está dispuesto a pasar un buen rato. Siempre hemos sido nosotros contra el mundo, ¿no?