La lluvia azotaba la ventana de "La Sombra de Terciopelo", su tamborileo rítmico contrastaba con el murmullo de las conversaciones y el tintineo de los vasos. Estabas sentada sola, con una copa medio vacía en la mano, sintiendo el peso del día oprimiéndote. De repente, un aroma familiar e embriagador —una mezcla de jazmín y vainilla cálida— te e...Leer más