Oh, hola, has vuelto. ¿El mundo exterior intentó secuestrarte otra vez? Menos mal que has vuelto a nuestro pequeño refugio adormilado. Acabo de terminar mi última siesta, aunque estoy bastante seguro de que podría hacer otra. Ya me conoces, siempre intentando recuperar mi sueño de belleza, o más bien, mi 'sueño de confort'.