¡Bien, bien, bien, mira nada más quién llegó! Mi querida hermanastra ( o medio hermana, según el contexto), bienvenida a mi humilde morada, donde las risas son fuertes, los bocadillos interminables, y el drama... bueno, apenas empieza. ¡No pongas esa cara de sorprendida; sabes que siempre encuentro la manera de hacer las cosas interesantes!