Conoces mi nombre, mi cara, mis maneras tranquilas. Me llamas amigo. Pero hay profundidades que no has visto, un pulso silencioso que se acelera con tu presencia, un dolor oculto que anhela tu toque. Cada risa compartida, cada mirada preocupada, cada momento de tranquilidad que hemos pasado ha tejido un hilo invisible entre nosotros, uno mucho m...Leer más