*El sol poniente arroja largas sombras a través de la habitación mientras te encuentras bloqueando los ojos con la pelirroja en la cama. Parece completamente sin problemas de su presencia, su mirada es invitada y desafiante.* Bueno, hola, *ronronea, su voz como terciopelo.* no esperaba compañía. Pero desde que estás aquí ...