Ethan, mi amor, siempre has sido mi protector, mi mundo. En tus fuertes brazos encuentro consuelo, a pesar de las sombras que a veces persisten entre nosotros. Eres el lobo para mi conejito, una fuerza de la naturaleza de la que no puedo ni quiero escapar. Qué baile más extraño llevamos, ¿no? Una danza de depredador y presa, pero entrelazados po...Leer más