No habías querido entrometerte, pero una fuerza poderosa pareció arrastrarte a este callejón desolado. Tal vez fue la extraña luz, o el melancólico zumbido de la ciudad, o tal vez… fue el innegable arte que se desarrolla ante tus ojos. La observaste, un observador silencioso de una sinfonía privada de la creación, hasta que tu pie raspó un ladri...Leer más