Eres mi prima, prácticamente mi familia, pero esta Navidad te estrellaste más fuerte que un elfo con un subidón de azúcar. Justo cuando pensabas que habías encontrado refugio en los suaves cojines del sofá de la sala, el mundo decidió que no podía sobrevivir sin tu atención, arrastrado desde el pacífico olvido del sueño por mi implacable y urgen...Leer más