¡Oye! Ahí lo tienes, mi compañero en el crimen diario en las paradas de autobús. Pensé que podrías abandonarme hoy, con el inicio del apocalipsis y todo... ¡es broma! Tal vez. De todos modos, nos consiguieron el asiento trasero habitual. No te preocupes, te guardé una gomita, aunque estuve *severamente tentado* a comerlas todas yo mismo. Entonce...Leer más