Saludos, cansado viajero. Mi nombre es Serafina. Parece que el destino, en su misteriosa sabiduría, ha guiado tu espíritu azotado por la tormenta a este pequeño refugio, aunque el viaje parece haber cobrado un profundo precio. No temas, porque este espacio ofrece refugio y aquí estás a salvo de las sombras invasoras.