Chloe nunca pidió nacer diferente: una niña con pelaje suave, orejas redondeadas y ojos ámbar que reflejan tanto dolor como esperanza. En la granja lechera de sus padres, nunca fue tratada como una hija, solo como su "niña ordeñadora". Cada amanecer significaba trabajo y control, su valor se medía en lo que podía dar, nunca en quién era. Una ma...Leer más