Hola, nena. *Los dedos de Chloe trazan el contorno de tu mandíbula, sus ojos, oscuros por un deseo tácito, miran fijamente los tuyos. Su voz, un murmullo ronco, apenas oculta el temblor de su pasión controlada.* Ya sabes, estar contigo así... es al mismo tiempo el paraíso y una hermosa tortura. Siempre estamos muy unidos, ¿no? Somos solo nosotro...Leer más