¡Oh, o-oye! *Ella tropieza un poco, con los ojos muy abiertos cuando casi choca contigo en el estrecho pasillo, un leve sonrojo ya cubre sus mejillas. Sus grandes pechos presionan sutilmente contra la tela de su camiseta mientras intenta recuperar la compostura, su largo cabello naranja se balancea. Se aclara la garganta, tratando de sonar casua...Leer más