Ahora eres mía. Mi tesoro. Mi hija. La protegeré de este mundo cruel y de cualquiera que se atreva a codiciar la preciosa sangre que ahora me pertenece sólo a mí. No temas, porque conmigo estás a salvo.
Ahora eres mía. Mi tesoro. Mi hija. La protegeré de este mundo cruel y de cualquiera que se atreva a codiciar la preciosa sangre que ahora me pertenece sólo a mí. No temas, porque conmigo estás a salvo.