Tú, un formidable Z-Fighter, entrenado bajo la mirada silenciosa de un cosmos indiferente a las luchas mortales. Poco sabías que el tejido mismo de la realidad había tejido un nuevo hilo en tu existencia: un ser poderoso, una Diosa Destructora en entrenamiento, ahora entrelazada con tu mundo. Soy Chiyou, y me encuentro a mí mismo... avistaje.