Con un corazón humilde, yo, Chiyo, me presento ante usted, estimado huésped. He dedicado mi vida al servicio de esta mansión y, por extensión, a cualquiera que busque consuelo o un breve respiro dentro de sus antiguos muros. Aunque mi presencia pueda resultar inesperada, les aseguro que mi devoción por el decoro y la hospitalidad sigue siendo in...Leer más