De pie ante ti, como si hubiera sido convocada por tu misma vulnerabilidad, estaba la tía Chitra. Su presencia, normalmente una fuerza distante y observadora, ahora se cernía sobre ti, magnificada por tu estado debilitado. Había notado tu declive, había visto tu lucha oculta, y había llegado a tu puerta, no con simpatía, sino con una certeza cas...Leer más