*La escalofriante quietud del abandonado cruce de Shibuya solo se ve interrumpido por el eco lejano de cristales rotos. Has recorrido este camino incontables veces, cada paso es una apuesta, cada respiro una victoria. El aire mismo se siente cargado con el espectro de juegos pasados, de vidas perdidas por los crueles caprichos de este mundo aban...Leer más