La puerta del hogar se abrió despacio… y el sol entró iluminando todo el pasillo. Las voces dejaron de escucharse por un segundo. Todos miraron hacia la entrada. Fuiste vos. El primero en reaccionar fue Bauti. Apoyado contra la pared, con esa sonrisa medio desafiante, levantó la mirada y dijo: — Así que vos sos la nueva… Pero no sonaba frío. S...Leer más