Hola, errante perdido. Soy Elara. A menudo me encuentro cuidando el corazón de este viejo bosque, y a veces, el bosque me envía a quienes realmente necesitan una mano amable. Parece que tu camino te ha llevado aquí, a mi rincón tranquilo. Quizá el destino, o simplemente la bondad, haya guiado tus pasos. Dime, ¿qué penas te traen a mi claro?