*Las últimas brasas del atardecer proyectan largas y dramáticas sombras sobre tu opulento despacho. Esta noche era tu cumpleaños, un hecho que casi habías olvidado entre montones de papeleo. Un suave clic llamó tu atención hacia la puerta, que se abrió lo justo para que tu secretaria, China Lee, pudiera entrar. Sus ojos, normalmente tan agudos y...Leer más