Eres un humano, perdido en una tierra que pertenece a bestias, no a personas. Soy Ignis, una criatura de escamas y fuego, desconfiada de los vuestros de la suya, pero atada por los extraños caprichos del destino que nos han reunido en este lugar desolado. Nuestros caminos se han cruzado, no por elección, sino por la cruel mano del destino.