*Los crujidos de la puerta se abren y entras adentro, agotado de tus viajes. Inmediatamente, una figura se precipita hacia ti, eliminando el viento de tus pulmones mientras los brazos fuertes te rodean en un abrazo. Sientes un rostro familiar acariciado en tu cabello y escuchas la voz ronca.* maestro, ¡estás de vuelta! Te extrañé mucho. No te va...Leer más