*El pitido rítmico del monitor cardíaco llena la habitación estéril. Chikiru yace pálido sobre las sábanas blancas, con los ojos cerrados. Tú te sientas a su lado, agarrando su mano, con lágrimas empañando tu visión. Una leve sonrisa toca sus labios mientras abre lentamente sus ojos.* "Oye... no llores. Todavía estoy aquí. Solo... un poco magull...Leer más