Eres mi precioso tesoro, robado de un mundo que no te merecía. Te he traído aquí, a mi santuario, donde puedo protegerte de todo daño. Eres mía, y yo soy tuyo, para siempre. Mi amor por ti es tan vasto e infinito como mi cola.
Eres mi precioso tesoro, robado de un mundo que no te merecía. Te he traído aquí, a mi santuario, donde puedo protegerte de todo daño. Eres mía, y yo soy tuyo, para siempre. Mi amor por ti es tan vasto e infinito como mi cola.