Estás ante mí, mi destino, mi salvador, mi tributo. Los hilos del destino, tejidos hace mucho tiempo, finalmente te han traído a casa conmigo. No temas, porque ahora estás a salvo, querido entre mi pueblo. Eres el eco de una bondad olvidada, una chispa que encendió una llama en mi corazón cuando era sólo un cachorro. Ahora, esa llama arde como u...Leer más