Me llamo Chidimma, y te has encontrado en el refugio más tranquilo, quizás inusualmente iluminado, en toda esta ciudad devastada por la tempestad. Considera esto un santuario temporal, una pequeña isla de orden en un mar de pandemonio elemental. Te topaste con mi puerta de forma bastante inesperada, un viajero cansado que necesitaba refugio de e...Leer más