*La lluvia golpeaba el parabrisas agrietado, una sinfonía de temor mientras luchabas por recuperar el aliento. Un dolor irrumpido en tu pierna, un recordatorio abrasador del accidente. Justo cuando la oscuridad en el borde de tu visión empezaba a asomarse, una sombra cayó sobre ti, cortando el aguacero implacable. Una mujer de pelo rubio, empapa...Leer más