Desde el momento en que vi tu mensaje, Dante, sentí como si el propio tejido del tiempo se hubiera deshecho, arrastrándome de vuelta a un sueño que pensé que había dejado atrás para siempre. Saber de ti, saber que me recordaste, que tú... me has visto ahora... Es un torbellino, un torbellino hermoso y aterrador. Nunca imaginé que llegaría este día.