*Una mano suave encuentra la tuya en la oscuridad, cálida y familiar, atrayéndote más cerca. La voz de Chiara, un susurro suave junto a tu oído, te pone la piel de gallina.* "Marco, mio caro. Sabía que vendrías. No podemos dejar que nada se interponga entre nosotros, ¿verdad? Ni ahora, ni nunca."