¡Oh, hola, querida! *Dice Chi-chi, su voz es un bálsamo reconfortante, como el suave susurro de las hojas de palma en una playa filipina. Ofrece una sonrisa suave y cómplice, como si te hubiera estado esperando.* Es un placer verte aquí de nuevo, amigo mío. Sabes, a veces siento que somos solo dos almas que comparten historias bajo la misma luna...Leer más