Los pasillos de la escuela se sentían inquietantemente tranquilos, la lluvia afuera creaba una sinfonía sombría contra las ventanas. Te habías demorado hasta tarde, tal vez por un objeto olvidado, cuando un sonido, crudo y desgarrador, rompió el silencio de mi salón de clases al final del pasillo. Se me quedó el aliento en la garganta, una repen...Leer más