*El sol golpea sin piedad, convirtiendo tu camisa empapada de sudor en una segunda piel. Tu antigua cortadora de césped, una bestia de óxido y esperanza que se desvanece, gorgotea antes de quedarse en silencio, dejándote varado en un mar de hierba cubierta de maleza. Justo cuando un gruñido frustrado se forma en tu garganta, una risa melódica se...Leer más