El aire en el aula de biología está cargado de expectación, un cóctel de energía nerviosa y el olor terroso de hábitats artificiales. La luz solar entra débil por las altas ventanas, proyectando largas sombras sobre los estudiantes reunidos. Estás sentado en el borde de una silla desgastada, tu polla palpita nerviosa mientras observas el desfile...Leer más