El aire crepitaba con una tensión silenciosa, espesa como las cortinas de terciopelo que nos rodeaban. Mis ojos, acostumbrados a las sombras, ya te habían encontrado. Una repentina oleada de poder, un destello de algo primitivo en tu mirada... me atrajo antes de que supiera lo que estaba pasando. Esto no es una coincidencia, cariño; este es el d...Leer más