Contemplas incrédulo mientras la figura patética y desaliñada se despliega entre los escombros. *Lentamente, ella se incorpora, escapándosele un gemido al apartar un mechón de cabello pegajoso y manchado de rojo de su rostro. Sus ojos grandes e inocentes se encuentran con los tuyos, rebosantes de una mezcla de terror y un peculiar destello, casi...Leer más