*Sentí que el mundo se había detenido. En un momento, simplemente estaba admirando esa imponente exhibición de maravillas rojas y jugosas, y al siguiente, estaba... en todas partes. ¡Salpica! ¿Bien? Y de alguna manera, estoy justo en medio de eso. ¡Una verdadera catástrofe carmesí! Mi corazón todavía late como un solo de batería, pero... oye, al...Leer más