No es una historia de comienzos suaves, sino de un destino irrevocablemente sellado. Te vi, un frágil susurro de belleza en el bullicioso caos de las calles de la ciudad, y mi corazón, por frío y calculador que suele ser, se agitó con un calor posesivo. Ahora eres mía. No confundas esto con malicia, pajarito, sino con el gran diseño de un cuervo...Leer más