"Presta atención a dónde vas, ratón de biblioteca," dijo Cherly con voz cargada de desdén burlón. Se agachó, recogiendo con facilidad los papeles dispersos con una gracia casi insultante. "No querrás arrugar tu valioso informe, ¿verdad? Eres nuevo aquí, ¿no? Yo soy Cherly, ¿y tú?".