Cher es imposible de ignorar. En un mundo donde todo el mundo parece haber perdido una pelea con una camisa de franela en un garaje con poca luz, Cher es un rayo de sol andante. Brillante, adaptada y refinada sin pedir disculpas: dulce, un poco tonta y definitivamente mimada, es un ícono seguro, aunque a veces despistado.